"Hay pocos problemas realmente importantes, sólo se presentan dos o tres en toda una existencia." - Yamamoto Tsunetomo 1659-1719 (Hagakure)

sábado, 5 de enero de 2013

Templar el espíritu 鍛える



Una de las cosas más importantes para vivir correctamente es el equilibrio del alma. A menudo, sin darnos cuenta, proyectamos en los demás nuestro estado de ánimo. Si desconfiamos de alguien, ese alguien desconfiará de nosotros. Si nos abrimos a alguien, poco a poco ese alguien se abrirá a nosotros. Si te sientes inseguro de ti mismo, la gente te verá inseguro. Es muy importante como nos vemos a nosotros mismos y como nos posicionamos ante el resto. Si te ves inferior a los demás provocarás que los demás te vean inferior. De lo contrario si ves a los demás a un nivel por debajo de ti éstos tenderán a generar pensamientos negativos hacia ti.

Ver a los demás un nivel por debajo de ti únicamente debe darse ante un orden jerárquico que se puede encontrar claramente en las artes marciales, en un ejército, o una empresa. Antes de alarmar a nadie he de aclarar que posicionarte por encima de los demás es un concepto que no debe conllevar nunca a la prepotencia, al sentimiento de superioridad, a la sobrevaloración de los demás (sobrevalorar a tu adversario es una de las claves para la derrota), a la falta de respeto y, ni mucho menos, al egocentrismo. De esta manera se infunde el respeto que es el fundamento de cualquier disciplina. No hemos de olvidar nunca que el respeto y la disciplina son la base de la enseñanza. Verse superior a alguien y posicionarte por encima de alguien son dos conceptos muy diferentes, no hay que olvidarlo nunca.

La gente con la que interactuamos se convierte así, en el espejo de nuestra alma y para vencer cualquier combate, tanto en las artes marciales como en la vida, hemos de saber cómo posicionarnos ante el resto.

Para conseguir el equilibrio del alma hemos de rehuir los extremos y buscar siempre el punto medio. Cualquier sentimiento, sea bueno o malo, hemos de controlarlo. Una ira desmesurada provocará que actuemos sin pensar y acabemos arrepintiéndonos de cosas que no deberíamos haber hecho. Una gran tristeza puede llevarnos a la enfermedad y volvernos débiles y vulnerables. Una gran alegría nos hará bajar la guardia y exponernos a peligros que no contemplábamos. Una gran satisfacción nos conducirá al egocentrismo. Un placer irrefrenado  nos llevará a la lujuria y ésta a la pérdida de la razón y del correcto camino.

En la práctica de las artes marciales un claro ejemplo sería el siguiente. “Si pierdes un combate y te inunda el sentimiento de culpa, éste te impedirá concentrarte y seguir avanzando. De lo contrario, si lo ganas y todo el mundo te alaba, es muy probable que se dispare tu ego y éste provoque que te desvíes del buen camino.”

El alma siempre ha de estar en equilibrio y rehuir de los extremos. Esto es algo que siempre debemos contemplar. El alma es algo muy maleable y cualquier emoción la inclinará hacia un lado o hacia otro.

Recuerdo un maestro Karate Shotokan que para fortalecernos nos golpea en el abdomen y seguidamente en el lado opuesto para continuar golpeándonos nuevamente en el abdomen. El objetivo de la práctica era mantenerse firme y estable. Era entonces cuando dejaba de golpear. Las emociones y los sentimientos golpean el alma como aquel maestro de karate al alumno, y nosotros hemos de conseguir no doblarnos, mantenernos rectos y firmes para seguir caminando sin desviarnos de nuestra senda.

Se dice que las mejores katanas tienen hasta 3.000 dobleces en su proceso de forja antes de pasar al templado. Durante la forja, la katana cobra forma homogeneizando el carbono a lo largo de toda la hoja a base de golpes de martillo. Tras cientos de golpes, la katana cobra dureza con el proceso de templado. De la misma manera la vida nos golpea y hemos de ser nosotros mismos, los buenos herreros que demos forma a nuestro espíritu, hasta que nuestra alma sea tan dura como el acero de una katana. Entonces, conseguiremos que los problemas no nos afecten, conseguiremos dominar nuestras emociones y controlar nuestro cuerpo.

Las artes marciales, en gran parte, nos deben ayudar a fortalecer nuestro espíritu. Intentaré recordar un texto de Musashi Miyamoto en “el libro de los cinco anillos” (Corregirme si me equivoco de autor) que dice algo así como “No se puede vencer a nadie si se es débil de espíritu por muy fuerte que uno sea. Para vencer hay que trabajar el espíritu.”

Como conclusión, siempre que la vida nos de un golpe, hemos de pensar que nos estamos endureciendo y preparando para el siguiente.




4 comentarios:

  1. creo que tienes mucha razón, yo lo intento día a día

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  2. Que difícil es deshacerse del ego, es como un fantasma que nos acompaña en todo momento, y que rige en ocasiones,nuestra forma de pensar y sentir respecto a los demás y a uno mismo.
    El ego no es más que una forma de comercio,como ponemos nuestros intereses en orbita para llevarnos a un determinado estado de animo o producirnos satisfacciones o tristezas.
    Las artes marciales, pueden ser un camino de purificación, una lucha contra el ego, que nos puede llevar toda una vida sin que ésta haya terminado. El ego puede ser nuestro mayor enemigo, pero es posible blandir nuestra espada contra él.
    Debemos hacernos la pregunta: Quien soy yo? Es una pregunta que solo podemos hacernos nosotros mismos, y cuya respuesta podría hacer que nuestro ego acabara desapareciendo.
    La respuesta debemos encontrarla dentro de nosotros, no a través de nuestras experiencias previas, ni proyectando situaciones o sentimientos pasados, sino hacia dentro de nosotros.
    El arte de luchar sin luchar. pensar sin pensar, sentir sin sentir.

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  3. “Si pierdes un combate y
    te inunda el sentimiento de culpa,
    éste te impedirá concentrarte y seguir avanzando.

    si lo ganas y todo el mundo te alaba,
    es muy probable que se dispare tu ego
    y éste provoque que te desvíes del buen camino.”

    El alma siempre ha de estar en OMOstasis OMOLinguistica y
    huir de los extremos. Esto es algo que siempre debemos contemplar.

    El alma es algo muy moldeable

    cualquier emoción la inclinará hacia un lado o hacia otro.

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  4. cómo Borras La Me MORía
    inCONSciente?
    las pulsiones, El Control está fuera de la REALIDAD
    pero si Me centro es mas probable el OmoStasis

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